Imagina un sendero diseñado
con flores de varios colores. Con mariposas y aves volando sin descanso
formando trayectorias y figuras, algunas al azar, otras definidas.
Un
sendero, donde la hierba seca que enmaraña se transforma en abono y nutre la tierra.
Y las piedras, que proyectan un camino agreste, se integran en un sólido suelo.
Imagina un árbol de raíces firmes, tronco de forma
irregular pero resistente, para quien anhele, un apoyo encontrar. Un árbol de
verde follaje, para quien bajo su sombra, necesite descansar. Decorado con
alegres flores, para quien disfrute sonreír. Y con dulce fruto, para quien de
él se quiera alimentar.
Imagina
un río donde fluye agua transparente que por momentos se vuelve turbia, pero
poco a poco, se torna nuevamente cristalina, para quien su sed necesite saciar,
sus pies desee refrescar y el cansancio pueda mitigar.
¡Así soy yo!
Me gusta ser parte de la
sinergia que nutre y construye mundos con flores, aves, árboles y ríos.
Soy un ser consciente de
estar aquí, para dar y también para recibir.
Arymar.