Desde pequeños la mayoría fuimos
educados para dar las gracias siempre que recibíamos algo, ya sea un regalo por
acontecimientos varios o sin acontecimientos, por palabras de aliento al
recibir el pésame en un funeral, por proporcionarnos alguna información, algún
servicio con o sin remuneración, por dar la hora del reloj a quien la pide,
entre otras tantas.
Y sin más damos las Gracias,
pero ¿Qué es gracias?, en la primera definición de un diccionario dice que:
Gracia 1. Nombre femenino plural (gracias)
expresión que se usa para agradecer algo a una persona. Bien con los ejemplos
citados en el primer párrafo es claro que en que todos esos acontecimientos se
los agradecemos a una persona; y entonces, ¿Qué es agradecer?, volviendo al
diccionario tenemos que: Agradecer 1. Verbo
transitivo. Dar las gracias por un beneficio recibido.
De estas dos definiciones quiero
tomar dos palabras, persona y beneficio. Ahora queda claro que siempre que
damos las gracias o agradecemos está una o dos personas de por medio, quien da
el beneficio y quien lo recibe. Entonces, ¿A quién agradecer?, ¿Por qué agradecer?,
¿Cuándo agradecer? O en su defecto dar las gracias.
La primera persona a quien
debemos agradecer sin ser egoísta por ponerla en primer lugar, es a uno mismo,
y agradecer siempre por que a través de uno mismo son los primeros beneficios
que llegan y pasamos por alto, por pequeños, triviales o por el simple hecho de
darlos como un deber. El beneficio que le damos a nuestra cerebro en conjunto
con todo el cuerpo cuando abrimos los ojos por la mañana y se pone en marcha,
gracias a mi cerebro; el beneficio de mi cuerpo por andar y trasportar mi
mente, gracias a mi cuerpo; beneficio en conjunto a la persona que somos por
darnos la oportunidad de tomar alimentos, de vestirnos y atendernos. Los
primeros beneficios los recibimos nosotros y una vez que estamos agradecidos
con nosotros por estos beneficios, empezamos a interactuar con personas que de
igual manera nos dan más beneficios tangibles y de intercambio como un dulce,
un consejo cuando compramos alguna prenda o algún servicio. Y los intangibles,
como una sonrisa, un abrazo (aunque se siente tangible), un idea, un chiste,
momentos gratos e ingratos también. Todos son beneficios así que el cuándo
agradecer es diario, a momentos, a fechas, a todas horas, y siempre agradecer
porque todo cuanto nos es dado por el Ser, seres, universo y por los
medios que llega todo, todos son un beneficios.
¡Gracias!