lunes, 23 de enero de 2017

Las Gracias.


Desde pequeños la mayoría fuimos educados para dar las gracias siempre que recibíamos algo, ya sea un regalo por acontecimientos varios o sin acontecimientos, por palabras de aliento al recibir el pésame en un funeral, por proporcionarnos alguna información, algún servicio con o sin remuneración, por dar la hora del reloj a quien la pide, entre otras tantas.     
Y sin más damos las Gracias, pero ¿Qué es gracias?, en la primera definición de un diccionario dice que: Gracia 1. Nombre femenino plural (gracias) expresión que se usa para agradecer algo a una persona. Bien con los ejemplos citados en el primer párrafo es claro que en que todos esos acontecimientos se los agradecemos a una persona; y entonces, ¿Qué es agradecer?, volviendo al diccionario tenemos que: Agradecer 1. Verbo transitivo. Dar las gracias por un beneficio recibido.
De estas dos definiciones quiero tomar dos palabras, persona y beneficio. Ahora queda claro que siempre que damos las gracias o agradecemos está una o dos personas de por medio, quien da el beneficio y quien lo recibe. Entonces, ¿A quién agradecer?, ¿Por qué agradecer?, ¿Cuándo agradecer? O en su defecto dar las gracias.
La primera persona a quien debemos agradecer sin ser egoísta por ponerla en primer lugar, es a uno mismo, y agradecer siempre por que a través de uno mismo son los primeros beneficios que llegan y pasamos por alto, por pequeños, triviales o por el simple hecho de darlos como un deber. El beneficio que le damos a nuestra cerebro en conjunto con todo el cuerpo cuando abrimos los ojos por la mañana y se pone en marcha, gracias a mi cerebro; el beneficio de mi cuerpo por andar y trasportar mi mente, gracias a mi cuerpo; beneficio en conjunto a la persona que somos por darnos la oportunidad de tomar alimentos, de vestirnos y atendernos. Los primeros beneficios los recibimos nosotros y una vez que estamos agradecidos con nosotros por estos beneficios, empezamos a interactuar con personas que de igual manera nos dan más beneficios tangibles y de intercambio como un dulce, un consejo cuando compramos alguna prenda o algún servicio. Y los intangibles, como una sonrisa, un abrazo (aunque se siente tangible), un idea, un chiste, momentos gratos e ingratos también. Todos son beneficios así que el cuándo agradecer es diario, a momentos, a fechas, a todas horas, y siempre agradecer porque todo cuanto nos es dado por el Ser, seres, universo y por los medios que llega todo, todos son un beneficios. 

¡Gracias!




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